Laura Luelmo: Quiero a los hombres gritando de dolor

Desgraciadamente, a muchas personas no nos hace falta esperar a la autopsia para saber lo que ha pasado, y no estamos locas. Me basta, como a todas, la certeza de que la profesora Laura Luelmo está muerta. Su delito: ¿salir a correr, ser mujer? La han matado. Su cuerpo apareció semidesnudo y oculto entre unas matas. Todos sabemos lo que significa.

En mi vida, significa cosas muy concretas. Significa que debo seguir cogiendo las llaves con fuerza, cuando voy a casa por la noche. Quiere decir que si eres chica mejor no debes correr por la noche. Quiere decir que yo, como todas las mujeres, no soy libre de pasear, disfrutar, salir, correr y vivir.

Porque quiero democracia para todas, para la mitad de la población, quiero ver un #PorTodos (se lo he leído a Soledad Murillo, Secretaria de Igualdad): pedía la implicación de los hombres. Nosotras estamos casi todas: no podemos tolerar más que una chavala no pueda salir a correr a la calle por miedo a no volver.

Estamos desoladas, cabreadas, tristes, hartas: no soportamos una muerte más. El horror: las casi mil mujeres asesinadas en España y contabilizadas, el clamor de la desigualdad, el #MeToo y el feminismo nos están uniendo.

Ahora les toca a ustedes, señores. Quiero ver a todos mis amigos en las calles e indignados #PorTodos los hombres feministas que no toleran que la democracia solo la pueda disfrutar la mitad de la población. Quiero verlos llorar de dolor y desgarrados, con nosotras. Porque si no lo están, están contra nosotras.

Anhelo un país en el que cada vez más #PorTodos entiendan que nos agreden cuando creen que nos piropean, cuando se van de putas, cuando debemos volverles a explicar lo necesaria que es la paridad, la corresponsabilidad o una ley contra la violencia machista.

Señores, amigos, compañeros, griten #PorTodos los que entienden que si no sois feministas, sois machistas y lo peor: que el machismo mata. Por favor, no lo hagan por sus hijas o hermanas, si las tienen. No quiero escuchar eso de “si le pasa a alguien cercano… cojo un bate de béisbol”. No. Piensen en que la democracia no funciona si no es para todas (las personas). A Laura, un hijo de putero la ha matado porque la vio correr y pensó que tenía derecho sobre su cuerpo. A Laura la han asesinado por ser mujer.

#PorTodas, #PorTodos vomiten sobre quienes siguen diciendo que somos unas feminazis, que ya hay igualdad y que estamos locas. Locas de dolor, sí. Quiero pensar que vosotros también.

Publicado en 20 minutos, Más de la mitad

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Helena, una heroína del siglo XXI

Había una vez una mujer pegada a unos prismáticos y a un teléfono que siempre estaba mirando al mar. Se llama Helena, con H, como las míticas griegas cuyo nombre quiere decir: la «luz que brilla en la oscuridad». A ella, a quien también le va el nombre, le gusta, como a todos, mirar el mar: el horizonte, los colores del océano, las olas…

Pero en el caso de Helena, mirar el mar es algo necesario para salvar vidas. Helena se dedica a vigilar y avisar a las autoridades cuando ve una barcaza con migrantes que intentan cruzar los quince kilómetros del Estrecho de Gibraltar que separan África de Europa. El trayecto es peligroso y muchas veces las barcas no están preparadas para navegar, así que las personas que van a bordo corren peligro de ahogarse.

Así, cuando Helena avista alguna patera a la deriva con mujeres, hombres y niños que huyen del hambre, nuestra heroína rápidamente llama a las patrullas de salvamento marítimo para que los rescaten y los lleven a tierra, a salvo:

—Atención, ¡todas las unidades al rescate! he visto una embarcación repleta de personas a la deriva. Estas son sus coordenadas. ¡Corto y cambio!

Ilustración: Isabel Ramos

No obstante, un día, igual que el mar del que disfrutamos en verano de repente se pone bravo y se levantan olas y mareas gigantescas, la historia de esta defensora de los derechos humanos dio un giro difícil de explicar. La acusaron de asociación con malhechores y de favorecer la inmigración irregular. Es decir, que salvar vidas podía ser un delito y Helena podía acabar en la cárcel: ¡el mundo al revés!

Cuando los amigos de Helena, que eran los miles de personas que había rescatado del mar y sus familias, se enteraron de que estaba en problemas, se pusieron todos de acuerdo para defenderla. Gracias a Internet, en menos de dos días, más de 28.000 personas firmaron para que no la juzgasen.

Abdulay, un niño refugiado de once años al que ella ayudó, la llamó en medio de todo el lío:

—¿Cómo estás, tita? Quiero que sepas que todos somos Helena —le dijo.

—No tengo miedo. Tu mensaje hace que todo tenga más sentido para mí y me da fuerzas para continuar con mi trabajo: salvar vidas —sabemos que respondió ella.

El cuento de Helena no ha acabado aquí, y mientras la Justicia decide qué pasa con ella, más personas siguen firmando la petición de libertad para Helena.Si defender el derecho a la vida me lleva a la cárcel, allí estaré.

Y así es como la periodista Helena Maleno, con mucha valentía y amor a los demás, se ha convertido en la mayor defensora de los derechos humanos de los que intentan llegar a España por mar para buscar un futuro mejor. Es seguramente, la persona que más vidas ha salvado en el Estrecho de Gibraltar.

Helena maleno

Nacida en El Ejido, Almería, 1 de agosto de 1970, Helena Maleno es periodista, investigadora, documentalista y escritora pero, sobre todo, defensora de los Derechos Humanos. Afincada en Marruecos, es fundadora del colectivo Caminando Fronteras. El país en el que reside la acusa de un supuesto delito de tráfico de personas por las llamadas a Salvamento Marítimo con las que trata de alertar de vidas en peligro en el mar.

Esta es una de las historias del proyecto No me cuentes cuentos, un proyecto colectivo liderado por Kloshletter y Prodigioso Volcán que busca contar de otra forma la historia inspiradora de cien mujeres españolas con vidas apasionantes que, en muchos casos, han pasado desapercibidas. 

Isabel de Ocampo: “Los puteros no buscan sexo, buscan un espacio donde no existe la igualdad”

‘Serás hombre’, una película que cuestiona la masculinidad de los hombres, parte de la historia real de un proxeneta y un hijo de una prostituta.

SERÁS HOMBRE (YOU WILL BE A MAN), Documental de Isabel de Ocampo
Fotograma del documental de Isabel de Ocampo ‘Serás hombre’.

Con el debate en la calle sobre la abolición de la prostitución se estrena Serás hombre, de la directora y documentalista Isabel de Ocampo, un film que pregunta a los hombres qué es ser hombre hoy y cómo se construye la masculinidad. Para narrarlo, la cineasta parte de dos personajes reales: Rafa, un ex proxeneta arrepentido que cuenta cómo en su negocio las mujeres son simplemente billetes; y Abel, el hijo de una prostituta. Junto a ellos aparecen los testimonios de un electo de hombres feministas que hablan de las cartas que el sistema les ha dado a ellos en temas como el sexo, la economía o la educación.

La entrevistada, que a voz en grito tiene a los “vecinos” de la cafetería alarmados de tanto hablar de puteros, hijo de puteros (que no de putas), erecciones, sexo y pornografía, se olvida de la periodista y en diversas ocasiones se dirige directamente a los hombres, para que se enteren, pareciese. 

¿Qué es ser hombre hoy?

Uy, esa es una pregunta para la que yo no tengo respuesta. ¡Que se lo pregunten ellos! Yo soy mujer y con eso tengo bastante. Lo que sí puedo decir es que el concepto de hombre, tal y como lo entendemos hoy, está viviendo un momento apasionante, un gran reto al mismo tiempo.

Es la primera vez en la historia que “ser hombre” se empieza a entender de forma singular: estamos nosotras, las mujeres. Ellos pueden poner la excusa de que no saben, pero no vale: el feminismo lleva tres siglos cuestionando el estatus quo. O sea: ¡lLeváis tres siglos desubicados! Los hombres deben sentarse, mirarse ante el espejo y contestarse a la pregunta.

Yo creo que ser hombre hoy es aceptar con humildad que no eres el centro del mundo y que no eres superior a nadie. Y ligado a la forma tradicional de entender ser hombre está el patriarcado, la forma de pensar que nos ha modelado y que ha considerado que ellos eran superiores al resto. Todo eso se está derrumbando: hay que empezar a bajarles del pedestal donde les encumbraron las religiones monoteístas, el patriarcado y el machismo. Por eso digo que vivimos un momento apasionante de cambio, algo que no les va a hacer gracia a quienes están instalados en esa forma de pensar y en esos privilegios. Pero la evolución es así. 

Habrá gente que dirá que faltan mujeres en tu documental. ¿Por qué no están ellas, las siempre olvidadas y silenciadas?

Por dos motivos. La primera es que quería conectar con los hombres, sobre todo con los machistas. Si para un machista la voz de autoridad es un hombre, pensé: “No te preocupes, los tendrás”.Y dos, creo que es hora de que sean ellos los que hablen.

No obstante, en mis agradecimientos están todas las feministas que han escrito cantidad de libros en los que me he inspirado. 

Pero a eso se te podría rebatir con que ellos llevan hablando toda la vida.

Sí, pero de mujeres. No hablan de sí mismos desde una visión de genero. Hablan de hombres porque tienen mucho narcisismo y porque la educación les ha permitido que sean el centro del universo. Pero lo que deben hacer es pensarse desde la autocrítica.

En la película tocas uno de los temas que más ruido está haciendo hoy entre las feministas: el abolicionismo.

Mira, ese es un asunto donde creo que hay que empezar a plantear nuevas preguntas. Dejemos a las mujeres en paz, por favor y pensemos: ¿por qué los hombres necesitan pagar para mantener una relación sexual? ¿Qué está pasando por sus cabezas? ¿Por qué pagas por algo que el resto de las mujeres te ofrecemos gratis? Esas son las cuestiones que la sociedad debe hacer a los puteros.

¿Y tú qué respondes a eso?

Yo digo que el sexo es una excusa. Yo sostengo, como dice Beatriz Gimeno, que lo que buscan ellos es un espacio donde no haya igualdad, un lugar en que las mujeres no están a su mismo nivel. Una relación sexual con una mujer [no prostituida] implica consenso, ponerse de tú a tú.

Denuncias a los gobiernos y Estados como parte implicada en el negocio.

Totalmente. Y además, el proxeneta lo cuenta muy bien cuando dice: “El Estado es socio mío”. Es la sociedad la que debe empezar a poner luz sobre esos cimientos que están ocultos: qué gana el Estado con el negocio de la prostitución. Mira, yo fui a un colegio de monjas toda la vida. Me he pasado toda mi vida rezando por la paz y me siento estafada porque la guerra interesa: es rentable. Pasa lo mismo con la prostitución: es un gran negocio, pero no solo para el Estado, sino para todas las instituciones legales que hay alrededor, por no hablar de las actividades ilícitas. En el momento que un burdel aparece en un pueblo, gana la peluquera, a donde van ellas; el taxista; el vendedor de joyas; el de productos informáticos… En esto pasa como con la armas: o lo paramos en seco o el lobby de la prostitución lo inundará todo y no habrá marcha atrás. Y ojo, que yo, desde mi postura abolicionista no tengo nada en contra de las mujeres que ejercen la prostitución.

También abordas la identidad de genero de las trans.

Claro, y cuentan algo tan básico como que la identidad de género y el sexo están en la cabeza.

Existe una idea falsa sobre la sexualidad masculina que dice que necesita ser satisfecha porque sino, los pobres hombres, enferman. Y no, se ha demostrado científicamente que un hombre en erección es capaz de resolver un problema matemático complejo o arreglar el motor de un coche. Es mentira que dejen de pensar y que lo hagan con la polla. Seguir contando esa historia resulta muy rentable: la industria del sexo es ingente en sus beneficios y necesita transmitir la idea de que los hombres necesitan sexo, porno, prostitución. Es mentira, ¡os están tomando el pelo, hombres!

Pero volviendo a los trans, lo que me interesaba de ellos es que yo creo que son personas muy privilegiadas porque han estado en los dos lugares del genero. Son capaces de haberse sentido mujer y haberse sentido hombres. Me parece que son como chamanes, gente que nos podría dar información muy valiosa para mejorar como personas. 

Abel en la película intenta poner cara a su padre, un putero. ¿Qué caras le pondrías tú a los puteros de hoy?

Pues es fácil: mira a tu alrededor. Sal fuera, entra en un puticlub y tendrás la respuesta: hombres con corbata, con gafitas, gente con mucho nivel social y cultural que prefiere dejarse llevar por el privilegio que les da la idea de poder hacer con una mujer lo que le permitan sus sus 70 o 100 euros. El putero es muchísimo más común de lo que pensamos.

Yo animo a dos cosas: a las mujeres les digo que pregunten a los hombres a su alrededor si han ido de putas; se sorprenderán. Y dos, y eso va dirigido a todas las personas que están a favor de la legalización. A ellas les pido que vayan a los prostíbulos y, cuando no les dejen entrar, se pregunten por qué. Si vamos a legalizar esa actividad, vayamos como mujeres a visitar en masa a los puticlubs para saber qué se cuece ahí dentro. Dentro, la realidad habla de niñas encorvadas, jóvenes contra la pared, muy lejos todo de esas imágenes bellas y estilizadas del cine y la publicidad. Cuando se vea la sordidez de ese negocio, podremos hablar de si legalizar la prostitución. 

Educación, sexo y pornografía también están en ‘Serás hombre’.

Sí y es bastante sintomático que la película haya sido catalogada para mayores de 12 años. Existe una preocupación desde las instituciones porque la pornografía llega a los móviles de los jóvenes antes de que se hayan dado un beso. Y ahí de nuevo los chicos están accediendo a contenidos de violencia, se erotiza la violencia contra la mujer y el sexo se convierte en humillación.

¿Qué estáis haciendo, hombres? ¡Estáis consumiendo sexo basura! La pornografía les da una idea de sexo falsa. Y eso tiene también consecuencias para ellos que de repente piensan que pueden tener erecciones de 45 minutos. Y claro, toca explicarles que las películas porno son mentira, que ha habido cortes, elipsis, intervenciones de guionistas…

¿Rafa, el proxeneta, es también una víctima?

Mucha gente me reprocha que Rafa, al final, cae bien. Lo que yo contesto es: “Y tú, ¿cómo te crees que el mal opera en la sociedad? Rafa entra en el mal por el dinero fácil; no hay más. Y solo ha salido de ese mundo cuando ha encontrado un poco de infraestructura. Él también decía que yo era la primera persona que conocía que estuviese fuera del círculo de la prostitución, yo, en sus 52 años de vida. Rafa eligió y prefirió estar del otro lado, pero es un producto de una época histórica en la que había hambre, él es un chaval de hospicio que sale a los 16 años de allí y empieza como portero de un prostíbulo. No obstante, él también reconoce que no se arrepiente de la vida que ha llevado, un mundo de dominación, pasta y dominio.

Pero si consideramos que él es una víctima…, ¡víctimas somos todos!. No se puede equiparar a Abel Azcona como víctima con él, ni con las mujeres que él prostituyó. Jamás en la vida los hombres son víctimas del patriarcado. Pueden sufrir el peso del patriarcado, pero no son víctimas, las víctimas son las mujeres y los niños que mueren. Que él ha sido el fruto de unas circunstancias… sí, pero nada más.

No obstante, yo no creo que haya que personalizar en él el mal. Como sociedad tenemos que analizar qué papel tenemos frente a la prostitución. La prostitución es una enfermedad de la sociedad y es la enfermedad de los hombres de no aceptar la igualdad. 

¿Futuros proyectos?

Hacer de todo esto algo en ficción. Estoy trabajando sobre el deseo sexual de las mujeres. Hasta hace muy poco la sociedad nos impedía expresar el deseo sexual, si lo hacíamos éramos putas. Y todavía hay muchos hombres que eso no lo aceptan. Les han contado que éramos objetos para su placer. En fin, el futuro del feminismo es sentar a los hombres y decirles: “Cómprate un libro”. No voy a ser yo la que se lo cuente, haz, lee.

Publicado en Público

María Bastarós: “La amistad femenina es un valor avasallador”

‘Historia de España contada a las niñas’, el último trabajo de la artista María Bastarós, una crónica ficcionada de la sociedad actual, se hace con el Premio Puchi. Entrevistamos a su autora.

El nombre de la artista María Bastarós (Zaragoza, 1987) va ligado a la palabra coño. Hoy le pesa un poco, aunque sigue reconociendo que su iniciativa para dar a conocer a las mujeres del arte y bautizada como ¿QuiénCoñoEs? es un excelente nombre. “Si yo les digo que me encanta la obra de Jenny Holzer, la de Magde Gill, la de Carrie Mae Weems y la de otras tantas, lo más seguro es que me respondan lo mismo: y esa… ¿quién coño es? Son artistas, grandes artistas, invisibilizadas por su condición de mujer. No es tanto que no pudiesen formarse en Bellas Artes ni exponer en galerías por ser mujeres -aunque a muchas de ellas fue lo que les pasó-, si no que los manuales de Historia del Arte y los medios de comunicación hayan decidido olvidarlas.

Y después de la pregunta, contestarán: yo es que Frida Kahlo y poco más…”, señalaba hace tiempo para explicar su proyecto. Hoy la multifacética Bastarós presenta su primera novela, Historia de España contada a las niñas, editada por Pimentel y premio Puchi, un galardón concedido por La Casa Encendida. Y por supuesto que nadie piense que la artista se ha pasado a los cuentos y a un tono naif. “Nooooo, no es para niñas el libro”, grita cuando se le pregunta al teléfono.

Las casi 300 páginas son un relato despiadado de un país, España, en el que se mezclan las conversaciones de whatsup más odiosas que hemos visto en los últimos meses, con el tono burlesco de una novela delirante que arranca en un pequeño pueblo español habitado solo por mujeres. De allí salen dos adolescentes, Valeria y Miranda. “Pertenecen a una de las primeras generaciones del Beratón libre de hombres”, se lee según se empieza el volumen.

Las dos son secuestradas por un hombre. “La fascinación de ambas se divide entre el pene cada vez más erecto del visitante y la caja de galletas”, prosigue. Tras todo tipo de abusos, logran huir del monstruo pero acaban en un prostíbulo alicantino. Hay más: fiestas rave, galeristas de arte, ovnis, comunidades on line de adolescentes anorexias…

Eso sí, todo desde una óptica radicalmente feminista y pensado para hacer ruido. Solo hace falta avanzar unas líneas más para encontrarse con el título de una conferencia que da otra de las protagonistas: “Descapitalización de los afectos para la construcción de un entorno autosuficiente y autosugestionado en el marco del libremercado”.

La charla aborda temas como el sexo como último bastión del capitalismo, el orgasmo como el opio del pueblo o el poliamor y las nuevas formas de relación como el disfraz de los progres. La ironía entre los muchos personajes e historias que van configurando este collage también está presente. El Mejor Novio Posible es un ejemplo.

No se salvan tampoco esas gentes con estudios avanzados “que creen que hay que cortarse el pelo en luna llena y que las semillas de lino curan el cáncer. Van acompañadas de madres que hablan de “estar enamorada de verdad” y adolescentes que aborrecen la sola idea de la maternidad. ¿Será por la violencia física y verbal de unos machos que narra la autora? “Sí, es un retrato duro de los hombres y de la educación del macho”, señala al tiempo que subraya que no concibe una obra sin tocar los temas que le interesan para incidir en lo mucho que hay que reivindicar. Pero hay brillos, explica Bastarós: “Están en la amistad entre Cloe y X, otros dos personajes esenciales en el libro. Es la historia de la amistad femenina. De total apoyo, en la lucha política o en la intimidad. Y eso es una verdad absoluta. Es también nuestra gran arma, un valor avasallador. Se puede ver hoy en cómo nos estamos movilizando”.

La historiadora del arte dice estar sorprendida por el premio. “Creía que tomar elementos de la realidad y luego ficcionarlos era peligroso. Pero no, me han premiado. Y es interesante, demuestra que las instituciones están quitándose el pudor. Porque no hay duda: las instituciones deben representar a la gente”, asevera una mujer que pensaba que la industria tradicional no era una vía factible para el arte libre. Por eso arrancó y sigue con el fanzine y ya plataforma cultural feminista QuiénCoñoEs, del que está preparando su próximo número.

María Bastarós anda también ocupada en la promoción de otro libro confirmado por ella, Herstory: una historia ilustrada de las mujeres (de Lumen). Desde él, y desde una perspectiva crítica, repasa los hitos, bandazos y resistencias de las mujeres, peleada durante siglos por figuras determinantes e iniciativas colectivas.

“Se están editando muchos libros para niñas y eso está bien, pero ojo, si estamos metiendo en ellos a personas como Margaret Thatcher como modelo de mujer a seguir… pues no sé… Yo no se lo regalaría a mi hija”. Su propuesta es más radical, y tanto ella como Nacho Segarra, que firma con la poeta y escritora, han contado con total libertad para plantear el libro, señala. Gracias a eso, han entrado en temas como afrofeminismos o transfeminismos.

De nuevo, su obra tampoco estará pensada para las más jóvenes. De nuevo es fácil que levante algún ánimo en contra. No importa, está acostumbrada y no parece preocuparle. La curtió su trabajo como poeta, sorprendentemente más criticado que su plataforma QuienCoñoEs. Todavía le llegan críticas, señala más que tranquila. Cuesta entenderlo, especialmente si se busca el poema de la discordia, Amigas I, unas frases impregnadas de ironía y ternura. Ladran, luego cabalgamos, parece decir la artista.

#AMIGAS I
A veces sueño
con la amiga feminista definitiva
La conoceré en una rave
se me acercará
sigilosa
con oscilantes pasos de Doctor Martens
y un trozo de pastilla en la mano
y me dirá:
-Toma tía
un cuartito pa ti sola
como la Virginia Woolf

Publicado en https://www.publico.es/sociedad/maria-bastaros-amistad-femenina-lucha-intimidad-gran-arma-avasallador.html

Contra los obsolutos privilegios de los feminismo blancos y privilegiados

¿Discriminaciones? Todas: por negra, por mujer y pobre y de izquierdas. Uno de los iconos de la lucha por la igualdad en América, Angela Davis, ha pasado por Madrid para hablar de feminismo y libertades. Volvió a dar una lección de valentía y coherencia: “Yo veo el feminismo como una estrategia contra el racismo, el fascismo, el capitalismo, la explotación económica”.

“Es filósofa, política marxista, activista afroamericana antirracista y feminista, y profesora del Departamento de Historia de la Conciencia en la Universidad de California en Santa Cruz, Estados Unidos”. Así arranca su descripción la Wikipedia. Su entrada en cualquier espacio impone: black power. Debe de ser la fuerza de ser comunista, negra, mujer y haber nacido en 1944, cuando todavía en Estados Unidos se imponían las leyes de segregación racial. Debe de ser la fuerza que aparece cuando 25 años más tarde, en 1969, como profesora de la Universidad de California y con Ronald Reagan como gobernador de ese Estado, el FBI informó de su afiliación comunista y el centro de saber desde el que impartía clases le rescindió el contrato. Debe de ser la fuerza que otorga haber nacido en un barrio conocido como Dynamite Hill (colina dinamita) por el gran número de casas de afroamericanas asaltadas por el Ku Klux Klan. No la calla nadie. Debe de ser por haber sido considerada –injustamente– una de las “criminales más buscadas” por un delito que no había cometido.

Invitada por la Asociación de Mujeres de Guatemala, Angela Davis (Alabama, 1944) estuvo en Madrid, en La Casa Encendida. No dio entrevistas: solo una charla para la prensa y una conferencia abierta al público, que dejó a decenas de personas fuera: eran muchos y muchas los que querían escucharla. Estos fueron los grandes temas que tocó.

Sobre mujeres y feminismo. “La categoría de mujeres no es unitaria. En el pasado se ha racionalizado que bajo el concepto mujeres estaba la imagen de una mujer blanca. La mayoría entendió el feminismo como feminismo blanco. Yo veo el feminismo como una estrategia contra el racismo, el fascismo, el capitalismo, la explotación económica. Así, de esa forma holística, espero que cada vez más mujeres, hombres y trans abracen el feminismo”, respondió sin vacilar. Una respuesta muy ligada a una de sus grandes máximas: El feminismo será antirracista o no será”, que por supuesto, se escuchó en Madrid.

Retos del feminismo. “Que la política no nos deje fuera, como tantas otras veces. Seguir en las calles organizadas y que el poder se impregne de feminismo”, recordaba uno de los símbolos de la lucha negra en América, autora también de la frase que decía que lo que necesitaba su país eran más políticos desempleados. “La principal respuesta contra la Administración Trump ha venido de las mujeres, que organizaron la mayor manifestación de los últimos tiempos en Estados Unidos”.

No valdrían en política, según la filósofa, los feminismo de la élite, siempre privilegiada. “Un feminismo que afecta sólo a aquellas que ya han llegado al final de la escalera económica y política, a aquellas que tocan con los dedos el llamado techo de cristal, es un feminismo que no ayuda a aquellas que están en la parte baja de la jerarquía, y que no representan al conjunto de las mujeres y de la población”.

Convencionalismos y lo binario de una perspectiva sexual que habla de hombres y mujeres. “Lo interesante del activismo trans, que ahora empezamos a entender, tiene que ver con temas relacionados con género, sí, pero sobre todo con lo que se considera normal. Hay que estudiar qué se entiende por normal. En su intervención, la activista también subrayó cómo la comunidad trans es la que más sufre la violencia, ya sea institucional o callejera. Y para este planteamiento, rescatamos su ya viejo “debemos hablar tanto de liberar nuestras mentes como nuestras sociedades”.

Fascismos y derechización de la sociedad. “El racismo ha estado siempre en el centro del fascismo. Y sí, es preocupante la vuelta de posibles fascismos en Europa y en Estados Unidos. Debemos mirarlo muy bien. La situación en Brasil, con la elecciones del domingo, y con un candidato que según los sondeos va a ganar y que es claramente homófobo y racista es muy preocupante [Efectivamente, Bolsonaro ganó las elecciones presidenciales el pasado domingo con una holgada mayoría]. Trump, por supuesto, ha reforzado en el mundo todas esas corrientes de extrema derecha”.

Migraciones y violencia. “Hay que abrazar a esa gente que huye del hambre y de esa violencia de un sistema que les ha arrebatado todo. Sufren de un capitalismo racial”, señaló la mujer que siempre quiere ha querido incidir en la violencia de las instituciones contra los más vulnerables: ya sea por raza, sexo o falta de recursos.

“Los mayores temas sobre derechos humanos tienen que ver con la situación que hoy viven los migrantes y los refugiados. Y para entender su situación hace falta repasar la historia del colonialismo y el capitalismo. Muchas veces olvidamos que su realidad actual viene generada por una serie de factores históricos. La situación de las mujeres y el feminismo también hay que verla así, como un movimiento que nace forjado por un colonialismo y un capitalismo global. No se puede asumir que las decisiones son individuales”, afirmó la mujer que se define como radical, sí, porque “radical significa agarrar las cosas desde la raíz”.

Publicado en El Asombrario