María Bastarós: “La amistad femenina es un valor avasallador”

‘Historia de España contada a las niñas’, el último trabajo de la artista María Bastarós, una crónica ficcionada de la sociedad actual, se hace con el Premio Puchi. Entrevistamos a su autora.

El nombre de la artista María Bastarós (Zaragoza, 1987) va ligado a la palabra coño. Hoy le pesa un poco, aunque sigue reconociendo que su iniciativa para dar a conocer a las mujeres del arte y bautizada como ¿QuiénCoñoEs? es un excelente nombre. “Si yo les digo que me encanta la obra de Jenny Holzer, la de Magde Gill, la de Carrie Mae Weems y la de otras tantas, lo más seguro es que me respondan lo mismo: y esa… ¿quién coño es? Son artistas, grandes artistas, invisibilizadas por su condición de mujer. No es tanto que no pudiesen formarse en Bellas Artes ni exponer en galerías por ser mujeres -aunque a muchas de ellas fue lo que les pasó-, si no que los manuales de Historia del Arte y los medios de comunicación hayan decidido olvidarlas.

Y después de la pregunta, contestarán: yo es que Frida Kahlo y poco más…”, señalaba hace tiempo para explicar su proyecto. Hoy la multifacética Bastarós presenta su primera novela, Historia de España contada a las niñas, editada por Pimentel y premio Puchi, un galardón concedido por La Casa Encendida. Y por supuesto que nadie piense que la artista se ha pasado a los cuentos y a un tono naif. “Nooooo, no es para niñas el libro”, grita cuando se le pregunta al teléfono.

Las casi 300 páginas son un relato despiadado de un país, España, en el que se mezclan las conversaciones de whatsup más odiosas que hemos visto en los últimos meses, con el tono burlesco de una novela delirante que arranca en un pequeño pueblo español habitado solo por mujeres. De allí salen dos adolescentes, Valeria y Miranda. “Pertenecen a una de las primeras generaciones del Beratón libre de hombres”, se lee según se empieza el volumen.

Las dos son secuestradas por un hombre. “La fascinación de ambas se divide entre el pene cada vez más erecto del visitante y la caja de galletas”, prosigue. Tras todo tipo de abusos, logran huir del monstruo pero acaban en un prostíbulo alicantino. Hay más: fiestas rave, galeristas de arte, ovnis, comunidades on line de adolescentes anorexias…

Eso sí, todo desde una óptica radicalmente feminista y pensado para hacer ruido. Solo hace falta avanzar unas líneas más para encontrarse con el título de una conferencia que da otra de las protagonistas: “Descapitalización de los afectos para la construcción de un entorno autosuficiente y autosugestionado en el marco del libremercado”.

La charla aborda temas como el sexo como último bastión del capitalismo, el orgasmo como el opio del pueblo o el poliamor y las nuevas formas de relación como el disfraz de los progres. La ironía entre los muchos personajes e historias que van configurando este collage también está presente. El Mejor Novio Posible es un ejemplo.

No se salvan tampoco esas gentes con estudios avanzados “que creen que hay que cortarse el pelo en luna llena y que las semillas de lino curan el cáncer. Van acompañadas de madres que hablan de “estar enamorada de verdad” y adolescentes que aborrecen la sola idea de la maternidad. ¿Será por la violencia física y verbal de unos machos que narra la autora? “Sí, es un retrato duro de los hombres y de la educación del macho”, señala al tiempo que subraya que no concibe una obra sin tocar los temas que le interesan para incidir en lo mucho que hay que reivindicar. Pero hay brillos, explica Bastarós: “Están en la amistad entre Cloe y X, otros dos personajes esenciales en el libro. Es la historia de la amistad femenina. De total apoyo, en la lucha política o en la intimidad. Y eso es una verdad absoluta. Es también nuestra gran arma, un valor avasallador. Se puede ver hoy en cómo nos estamos movilizando”.

La historiadora del arte dice estar sorprendida por el premio. “Creía que tomar elementos de la realidad y luego ficcionarlos era peligroso. Pero no, me han premiado. Y es interesante, demuestra que las instituciones están quitándose el pudor. Porque no hay duda: las instituciones deben representar a la gente”, asevera una mujer que pensaba que la industria tradicional no era una vía factible para el arte libre. Por eso arrancó y sigue con el fanzine y ya plataforma cultural feminista QuiénCoñoEs, del que está preparando su próximo número.

María Bastarós anda también ocupada en la promoción de otro libro confirmado por ella, Herstory: una historia ilustrada de las mujeres (de Lumen). Desde él, y desde una perspectiva crítica, repasa los hitos, bandazos y resistencias de las mujeres, peleada durante siglos por figuras determinantes e iniciativas colectivas.

“Se están editando muchos libros para niñas y eso está bien, pero ojo, si estamos metiendo en ellos a personas como Margaret Thatcher como modelo de mujer a seguir… pues no sé… Yo no se lo regalaría a mi hija”. Su propuesta es más radical, y tanto ella como Nacho Segarra, que firma con la poeta y escritora, han contado con total libertad para plantear el libro, señala. Gracias a eso, han entrado en temas como afrofeminismos o transfeminismos.

De nuevo, su obra tampoco estará pensada para las más jóvenes. De nuevo es fácil que levante algún ánimo en contra. No importa, está acostumbrada y no parece preocuparle. La curtió su trabajo como poeta, sorprendentemente más criticado que su plataforma QuienCoñoEs. Todavía le llegan críticas, señala más que tranquila. Cuesta entenderlo, especialmente si se busca el poema de la discordia, Amigas I, unas frases impregnadas de ironía y ternura. Ladran, luego cabalgamos, parece decir la artista.

#AMIGAS I
A veces sueño
con la amiga feminista definitiva
La conoceré en una rave
se me acercará
sigilosa
con oscilantes pasos de Doctor Martens
y un trozo de pastilla en la mano
y me dirá:
-Toma tía
un cuartito pa ti sola
como la Virginia Woolf

Publicado en https://www.publico.es/sociedad/maria-bastaros-amistad-femenina-lucha-intimidad-gran-arma-avasallador.html

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Señora Dalloway: una editorial para hablar de mujeres que se rebelan

A mediados de junio nacía una nueva editorial, Señora Dalloway, un espacio concebido como feminista y para escritoras, una plataforma para hablar del “tumulto interior de una mujer que se rebela”, explica Carmen G. de la Cueva, la madre de esta aventura en el prólogo del primer hijo de la editorial, La Tribu (volumen 1). Parafrasea a la poeta norteamericana Adrienne Rich cuando decidió romper con la estética de lo establecido y construir su “cuarto propio”.

Pero detrás de esta historia no hay una familia al uso: nada de un padre y una madre como mandan las reglas; hay una Tribu de Fridas, escritoras que ponen en negro sobre blanco literatura con mayúsculas y, convocadas por la directora de este aquellarre (Carmen, desde su pequeño pueblo de Sevilla y a partir de un blog, escriben, son y están, a pesar de todo. Y lo hacen sin prejuicios, desde una óptica feminista, sin restricciones y con toda la amplitud y contradicciones que supone hablar de mujeres y de creación.

El primer volumen es una cuidada antología de Fridas poetas, Fridas ilustradoras, Fridas fotógrafas y Fridas escritoras que hacen textos con cuadros de palabras, se ríen de lo que significa ser gorda, explican las claves de los fanzines feministas, componen canciones para niñas bobas y poemas sobre lo que significa tener “el vientre en llamas”, en un apartado especial sobre la maternidad, donde cabe hasta el aborto. Hay espacio también para homenajes a creadoras, como Elena Fortún.

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Este libro es, según se escuchaba en la festiva presentación, “una salida del armario”, una más, de un grupo de iguales (mujeres creadoras) que no se conforman con el mundo escrito y dictado por ellos. “Porque cuando el sistema falla, generas comunidad, tribu, como una actitud política que hay que tomar”, se escuchaba entre sores y vinos. “Nosotras hemos decidido apostar por la imprudencia de lo que consideramos necesario: libros que hieren como una hoja sin cuchillo, libros que sangran la tinta que ya está seca como su garganta, libros que llevan sus tripas también por fuera. El riesgo solo estaría en quedarnos quietas, en no enseñar la herida o dejar la hoja en blanco”, reza el epílogo de la primera criatura de la editorial.

 

Las Fridas que dan cuerpo a este primer navío son un selecto club intergeneracional, mujeres de muy diversa procedencia y amplia trayectoria en el mundo del arte. En este volumen participan: Virginia Argumosa de Póo, Laila Arqueros ClaramuntFrances CannonJuana Castro, Aurora Delgado, Jenn Díaz, Basura Especial, María Folguera, Andrea Galaxina, Berta García FaetMaría García ZambranoAlba González SanzAriana Harwicz, Sandra Lara, Ana LlurbaLaia López Manrique, Andrea Navarro, Rocío Niebla, Lola Nieto, Cristina Oñoro Otero, Luz Pichel y Elena Ramos.

Publicado en:http://blogs.elpais.com/mujeres/

Literatura con nombre de mujer

“El día que cumplí once años mataron a mi padre… La palabra asesinado se me metió en la cabeza igual que esas moscas tontas que entran en tu casa y no saben cómo salir”. Así escribe Jenn Díaz, una novelista de 28 años y cuatro novelas que dicen es la sucesora de Carmen Martín Gaite. Por ella decidió que lo haría en su vida sería escribir. “Mi vida me quiere escritor y entonces escribo. No es una elección: es una íntima orden de batalla”, señala la joven novelista en su página de Twitter citando a Clarice Lispector.

Ayer la conocí. Estaba en la presentación del que será el Premio de Narrativa Martín Gaite Bases del I Concurso de Narrativa Carmen Martín Gaite. Ella será uno de los jurados de una iniciativa que pretende saldar la deuda histórica de este país con las escritoras y la generación del 50. Es un bonito círculo que habla de vida y de que la literatura no caduca. Sin entrar en los saldos que ella pudiera tener con el pasado, que no creo le correspondan, Jenn, en el prólogo de a El libro de la fiebre, recién rescatado por Siruela, dice:  “Y hablo de deuda, sí. Porque a Carmina le debo una buena y sólida puerta hacia mi edad adulta, el gusto por los cuadros de Edward Hopper, el descubrimiento de Natalia Ginzburg, algunas palabras como pesquisa y, sobre todo, cada uno de los libros que he escrito. No es poca cosa para alguien a quien jamás vi en persona”.

Para seguir con la cuenta de los muchos “debes” hacia las mujeres, espero contar con Jenn en Romper el silencio, un trabajo que será libro y documental, y que buscará incidir y gritar que sí estamos, en las letras, en la judicatura, en la filosofía. Hablará de violencia, porque silenciarnos lo es.